La Caída de Britannia

Dos amigos charlan en un Café. Lugar y tiempo indefinido.

-Todos los imperios implosionan, se pudren por dentro, la historia así te lo demuestra: Los Mongoles con sus infinitas guerras tribales, Alejandro Magno y su hedonismo desbordado e insufrible y no nos olvidemos de la mejor caída de todas… Los Romanos, con la locura desbocada de sus Césares… jajaja… eso sí que fueron lindos bichitos.

-Jajaja.

-Los que nunca se imaginaron una caída tan estrepitosa fueron los Ingleses, eso fue una belleza.

-¿Si?

-Para… ¿no conoces la historia? ¿Sabes quién es Fabio Rodríguez?

-Mmmm… la verdad que no.

-Ah bueno, sos más pelotudo de lo que me imaginaba… me retracto, sos un ignorante de alta gama.

– ¡Pará la moto!… ¡Para la mootoo!

-Mirá… porque te quiero te voy a desburrar. ¿Sabías que al Imperio Británico lo volteó un Argentino?

-Nooooo… no te lo puedo creer. Decime que fue Maradona.

– No seas pelotudo. Para la pelotudez no hay tratamiento, para la ignorancia están los libros. Como un amigo que te quiere bien te digo: Hace un esfuerzo muy grande y trata de pasar por ignorante nada más. Quedate con eso nomás. Ya es algo.

-No te emboco porque te quiero… pero todo tiene un límite.

-Bueno, si me queres callate la boca y dejame que te ilumine.

-Dale fluorescente, me callo así me iluminas.

-Bien… la historia viene así: Pleno siglo 19… la Reina Victoria de Inglaterra, movida por el embole puro y simple de quien lo tiene todo y durante una cena donde había corrido bastante la bebida, entró en discusión con algunos de sus cortesanos sobre la superioridad de la mujer sobre el hombre. Los cortesanos le preguntaron en que basaba sus dichos su majestad … ella les contestó que la respuesta era muy simple “Porque podían dar a luz… sin mujeres no hay humanidad… ni hombres ni mujeres ni nada… por eso somos superiores”. Otro cortesano le replicó “¿Y que va a pasar su Majestad cuando la humanidad evolucione como especie y los hombres puedan quedar embarazados?”. La Reina dijo: “Cuando eso pase, al primer hombre embarazado le voy a regalar las extensiones de tierra que desee de mi reinado y además un premio en metálico de un millón de libras esterlinas”. Todos muy cordiales festejaron la ocurrencia de la Reina, pero el pez por la boca muere. Al otro día algunos de los cortesanos que se habían sentido ofendidos por el trato de la Reina, le recordaron su promesa… y la Reina, sin amilanarse en lo más mínimo, instituyó el “Premio de la Reina Victoria” que básicamente constaba de todo lo que había prometido la noche anterior ¡Nada más y nada menos!

Durante los años siguientes fueron apareciendo muchos chantas en todas las épocas y por todas las latitudes, que quisieron cobrar el premio con poco éxito. De nuestra época fue el famoso Filipino embarazado… de ese te tenes que acordar.

-Sííííí… como olvidarlo… me acuerdo haberlo visto en Telenueve, presentado por José de Ser.

-¡Aaaah… para eso sos bueno!. Para acordarte de boludeces sos una luz, pero todavía no me pagaste la cena que perdiste con el último River-Boca… de eso no te acordas.

-Bueno bueno… no divagues, ¿Qué fue del filipino?

-Ahora te enganchaste con la historia turrito. Del filipino no se supo más nada después de sus 15 minutos de fama. Lo del embarazo debe haber sido un bolo fecal del tamaño de un melón. La plata que habrá gastado en vaselina el pobre infeliz para que se lo sacaran del organismo.

-Jajaja… sos ocurrente hijo de puta… dale, dale… seguí contando la historia… ¿En dónde entra el argentino?

-Despacito por las piedras… no te desesperes. Bueno… ¿Vos viste como fue avanzando la medicina con el tema de los implantes? ¿Te acordas como le dieron manija a la francesa que le trasplantaron la cara?… la mina que su perro le había destrozado la jeta y tuvo el ojete de encontrar un donante y le trasplantaron la cara.

-Uy, como me vendría de bien eso.

-Y si… con los acreedores que tenés.

-No pelotudo… para levantar minas… que me pongan una cara fachera.

-No te serviría de nada, la pelotudez es ¡INTRANSPLANTABLE!… por más pinta que tengas, las minas te van a sacar la ficha.

-Te estás ganando todos los números para un trompadón.

-Tranca.. Tranca papi… que querés que haga si me la dejas picando en el área… además sos vos el que me distrae y no me dejás seguir con la historia.

-Dale, dale… seguí que no te interrumpo más.

-Bueno… estábamos en que ya te trasplantan cualquier cosa… ¡epa!… se me acaba de ocurrir un trasplante que te puede venir bien.

-No te hagas el gracioso que a mí me la tienen que achicar.. las minas se me quejan.

-“Las minas se me quejan”… jajaja… sos un limado divino… jajaja… “Las minas se me quejan”…. Jajaja… por este tipo de cosas es por las que te quiero… jajaja.

-Dale boludooo…. La historia… la historia… que ya me voy a tener que ir.

-Ah cierto ¿Te cierran la bolsa de Tokio?… ¿Tenes que ir a chequear el Dow Jones, el Nasdaq?

-Yo me voy a la mierda… me cansaste.

-¡Parááá… pará la moto! Te sigo conta¡ndo.

-Dale.

-Muchos años después del Filipino apareció Fabio Rodríguez embarazado. El loco era un poligrillo de Rosario, que en una charla de café se enteró de lo del “Premio de la Reina Victoria”. Ahí nomas se puso en campaña de conseguir unos médicos inescrupulosos que le pusieran un útero y un óvulo fecundado. Los consiguió prometiéndoles parte de la tarasca. Los médicos le pusieron el útero y varios óvulos fértiles pero ninguno fecundado.

-¡Aaaah… que culeaditos!

-No les podés decir nada… Rosarinos…. vos sabes.

-¿Y cómo?

-Ni preguntes. Si te cuento como se lo fecundaron los amigos… te arruino el almuerzo.

-Dale seguí seguí, que ahora se puso truculenta la cosa… me gusta… me gusta.

-El loco este Rodríguez, a los ocho meses de embarazo cae por Londres, acompañado por los médicos y algunos amigotes que habían juntado la plata para el viaje. Para mí que le consiguieron los pasajes y lo llevaron para cagarsele de risa cuando le pegaran una patada en el orto en la puerta del Buckingham Palace. El loco pide hablar con la reina invocando el “Premio de la Reina Victoria”. Para sorpresa de los acompañantes los atienden ahí nomas… por casualidad o por morbo de ver quien era este fantoche de bigotes embarazado.

Le hacen los chequeos los médicos de la corte y dictaminan por escrito ante la Reina, que están frente al primer caso de un hombre embarazado en la historia de la humanidad.

Ahí se desató toda la locura… los medios televisivos, diarios, redes sociales… todos hablando de Fabio Rodríguez el primer hombre embarazado. De eso te debes acordar.

-Nop… nada.

-Y claro… si vos vivís en un termo. Si te pregunto que caballos corren hoy la cuarta de Palermo me tirás todos los nombres.

-Hoy no se corre.

-¡Ves, ves!

-Dale, dejate de joder y termina con la historia que ya estoy enganchado y atrasado.

-Bueno… la cuestión es que este Fabio Rodríguez era un excombatiente de Malvinas y los odiaba a los Ingleses con todo su ser. La Reina totalmente indignada con sus antepasados, le pone toda la torta de libras esterlinas a Rodríguez y le dice que elija las tierras que el desee de su reinado. El loco pide todas las tierras que rodean Londres. Miles y miles de hectáreas. La Reina expropia las tierras y se las escrituran a nombre de Rodríguez con toda la bronca del mundo. Aquí viene la movida magistral.

Con la lana que cobra de la reina se contrata al “Burlando” de Londres con todo su Buffet y comienza el maquiavélico jaque mate.

El abogado… un tal Farnsworth, y su buffet se empiezan a mover por todo el globo con las escrituras de Rodríguez en la mano.

Por pedido de Rodríguez, el buffet pone a la venta a un dólar la hectárea en Chechenia. Venden una torta.

De ahí se van a medio oriente… hacen lo mismo en Irán, Iraq y Siria.

Pasan por África y lo mismo en el Congo, Ruanda y Kenia.

Terminan recalando en Rosario con las últimas hectáreas.

Imaginate lo que pasó cuando se mudaron los nuevos dueños de las tierras… los nuevos muchachos del barrio… jajaja… en seis meses habían volado la mitad de Londres… lo otra mitad dicen que la volaron los propios Ingleses por orgullo propio y para cagar a los nuevos terratenientes. Y ahí tenes lo que es Inglaterra hoy.

-Esa la se… porque vi en la sección de espectáculos del diario que están filmando ahí Star Wars 19… es un páramo.

-¡BIEN! Por fin una. Si, es así. Imaginate como les quedó el imperio. ¡A la bosta!

-Che… ¿Y que fué de la vida de Fabio Rodríguez?

-Y al loco le contrataron como cincuenta sicarios para que lo hagan boleta… cajetillas ingleses seguro… la cuestión es que el loco no apareció más. Se convirtió en un mito. Hace unos años un boludo tuiteó que estaba en una isla perdida de la Polinesia de la cual no iba a dar el nombre. Que estaba viviendo con Yabrán y Elvis. Anda a encontrarlo al loco.

-Que buena historia boludo… gracias por contármela. Rajo porque estoy más atrasado que la mierda.

-Si.. andá… andá… seguro llegás tarde a alguna timba…¡HIJO DE PUTA!… para.. para…paraaa. Otra vez me plantó el cheque…Se fue sin pagar.

 

MARIANO ARGERICH

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